Cuatrocientos policías locales reclaman la mediación de Camps
  PROTESTA. CIENTOS DE AGENTES RODEAN EL PALAU DE LA GENERALITAT EN VALENCIA.

 
Los sindicatos exigen la destitución de Ibáñez

José Parrilla, Valencia

Cerca de cuatrocientos policías locales se manifestaron ayer frente al Palau de la Generalitat en Valencia para denunciar la falta de una política autonómica que favorezca al colectivo policial y a la propia seguridad ciudadana. La presentación por parte del director general de Interior, Luis Ibáñez, de un borrador que regula la segunda actividad en el cuerpo, una de las principales reivindicaciones sindicales, no impidió que agentes de toda la comunidad secundara la convocatoria de la Plataforma de Policía Local (UGT, CC OO y STA), que lejos de atenuar la protesta pidió la dimisión inmediata de Ibáñez.

En la foto de la concentración (manifestación en torno al Palau) ya se podían adivinar las principales reivindicaciones. «Por una seguridad pública de calidad», «Renegociación de la Norma Marco», «Segunda actividad ya» o «Camps, mójate con la seguridad pública valenciana» eran algunas de las inscripciones de las pancartas que encabezaban la marcha. Detrás, le seguían cientos de policías con bombos, pitos, sirenas, petos y banderas.

Candi Barroso, representante de Comisiones Obreras, explicó que desde la aprobación de la Ley de Coordinación de Policías locales en 1999 «no se ha hecho nada» ni por los agentes ni por la seguridad pública. Su última batalla es la regulación de la segunda actividad en el cuerpo, un derecho, dijo, que ya existe en los cuerpos estatales y que de no aprobarse aquí dejarían a los policías locales como «ciudadanos de segunda». En cuanto al borrador presentado por Luis Ibáñez, Barroso aseguró que lo desconocen y que es fruto de la improvisación, pues «el Gabinete Técnico se reunió el día 30 y allí no se informó de nada». Además, aseguran no tener ninguna confianza en el director general de Interior, ya que «incumple reiteradamente sus compromisos».

Los sindicatos proponen destinos más suaves a los 55 años y el retiro a los 60, pidiendo a la Generalitat que ayude a los ayuntamientos a sufragar la medida, algo que Ibáñez ya ha adelantado que no hará.

Ante esta situación, los manifestantes piden al presidente Camps que intervenga en el asunto. «Tenemos fuerza sindical y podemos preparar un otoño caliente», advirtió Roberto Raga, representante de UGT.

Regulación de la segunda actividad

No hay datos oficiales del número de policías locales -8.200 en toda la Comunidad Valenciana- que están en situación de pasar a la segunda actividad, es decir, ocupar puestos más acordes con la capacidad física normal a esta edad. Pero en todos los pueblos hay casos, algunos sangrantes, como el de Antella, donde hay cuatro agentes y tres tienen más de sesenta años.

Policías de Gandía dijeron, por su parte, que en esta localidad hay al menos una docena y que en ocho o diez años habrá al menos un 30% de la plantilla. Sin embargo, quien ha logrado la segunda actividad hasta ahora ha sido por la vía judicial o por silencio administrativo.

Finalmente, un policía de 59 años cuyo origen no quiso revelar reclamó para sí un puesto alejado de las calles. «Tengo un pie en tratamiento, tensión en la vista y próstata y tengo que hacer de todo», aseguró.