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La Intersindical Valenciana propone a las trabajadoras y trabajadores del País Valenciano secundar la huelga general del 20 de junio de 2002 |
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El 14 de diciembre de 1988 tuvo lugar una huelga general que aún constituye el referente más próximo y positivo para el movimiento sindical. Entonces tuvo como objetivo combatir la política de un gobierno socialista. Fue una movilización exitosa que también fue considerada una huelga política por el gobierno de turno. Efectivamente, la política del gobierno cambió gracias al esfuerzo de todos y todas las personas que participaron. El gobierno popular se ha ganado a pulso esta nueva convocatoria de huelga general. A las medidas que ha tomado contra la mayoría social se suma una forma de gobernar cada día más autoritaria y provocadora. En su afán por servir a los sectores empresariales y financieros más próximos a su línea política, pone en sus manos empresas y servicios públicos y recorta prestaciones sociales, demasiadas veces con el desprecio a quién le contradice: ahora le ha tocado el turno a los sindicatos porque nos oponemos a la reforma laboral que contiene la modificación de las prestaciones del INEM. Ahora el desprecio y las descalificaciones son hacia las personas que no tienen trabajo, a quienes el ministro Aparicio considera indolentes y el presidente Aznar defraudadores. No es una medida aislada: Se prepara ahora mismo la privatización a gran escala de la sanidad y la educación. Incluso se avanza cada día privatizando la seguridad. Se utiliza la pérdida constante de poder adquisitivo de las empleadas y empleados públicos para equilibrar sus cuentas. Para el 2003, se pretende que la pensión de jubilación se calcule teniendo en cuenta el salario de toda la vida laboral, es decir, se perpetra su descenso generalizado. La huelga del 20 de junio requiere un gran esfuerzo precisamente de quienes no están cobrando una prestación por desempleo e incluso de quienes probablemente no se verán nunca en esa situación. Esta es una huelga contra una política que nos afecta a todas y a todos como sociedad, como familiares, amigos, compañeros y vecinos, cuando no como eventuales parados o paradas. De la cobertura adecuada de situaciones de precariedad nos beneficiamos todos. A mayor justicia social, a mayor bienestar, mejor convivencia, más seguridad, más progreso para todos. subir Los sindicatos de Intersindical Valenciana no hemos elegido la fecha ni el modo de convocar la huelga, ni tampoco participaremos en la negociación de su final. No compartimos la forma de proceder de los sindicatos mayoritarios, pero ante las agresiones permanentes del gobierno y la necesidad de proteger los derechos sociales, no tenemos ninguna duda acerca de cual es nuestro sitio: Intersindical Valenciana, como sindicato de clase, ha nacido del lado de las trabajadoras y trabajadores y de ahí no se va a mover. La reforma del Gobierno La reforma laboral que este Gobierno quiere imponer pretende justificar que, en buena medida, el paro existente responde al rechazo de los parados a aceptar los empleos ofertados y no a un modelo económico incapaz de crear los puestos de trabajo necesarios. Con todo cinismo, este Gobierno considera que parte del paro tiene carácter voluntario. Bajo el pretexto de combatir situaciones de fraude, esta reforma pretende recortar las prestaciones que reciben las personas desempleadas y, además, mediante procedimientos administrativos difíciles de cumplir, provocar la autoexclusión de las listas de parados y paradas. No se pueden utilizar las exiguas cifras de fraude oficiales (1,5% de las personas que tienen derecho a la prestación) como excusa para empeorar el sistema de protección social, cuando el INEM tiene un superávit acumulado de más de 1.200 millones de euros que se destinan a otros fines. La reforma laboral propuesta por el Gobierno supone:
Ciertamente, la huelga del 20 de junio no se ha convocado por el acoso y derribo que vienen sufriendo los servicios públicos, en especial la enseñanza y la salud, por la constante pérdida de poder adquisitivo de todos los empleados públicos, la nefasta, interesada y partidista gestión de la Administración Pública, la modificación a la baja de los sistemas de pensiones y jubilaciones, pero la prepotencia de los gobiernos, tanto el central como el autonómico, nos coloca ante la necesidad de decir basta ya. Hay motivos más que sobrados para convocar una huelga general. Por todo ello, la Intersindical Valenciana propone a todas las trabajadoras y trabajadores realizar la huelga general del 20 de junio y les convoca a participar en las asambleas para ratificar esta convocatoria. Valencia, 14 de mayo de 2002. |
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